|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Vol. 31, Núm. 5 · Septiembre - Octubre 2003 EditorialBienvenida la nueva Junta Directiva del CILADEl pasado jueves 23 de octubre, en el Hotel Hilton Buenos Aires, sede del XV Congreso Ibero-Latino-Americano de Dermatología, tuvo lugar la Asamblea Ordinaria en la que se eligió la nueva Junta Directiva que regirá el Colegio los próximos 4 años. Previamente hubo los preceptivos informes, y entre ellos el del Presidente del que deseo quede testimonio en este número de nuestra revista. La Junta Directiva que me honré en presidir estuvo constituida por los Dres. Ricardo Galimberti, Secretario General-Tesorero, Carlos Ferrándiz Foraster, Secretario Adjunto a la Presidencia, los 9 Vicepresidentes: Juan Honeyman, Carlos Fernando Gatti, José Eduardo Costa Martins, Rafael Isa Isa, Teresa Hojyo, Antonio Da Silva Picoto, Rafael Falabella, Jaime Piquero y José Eduardo Baños; Presidenta del Congreso de Buenos Aires, Ana Kaminsky; Editor de Medicina Cutánea, Mario Lecha; Secretario Adjunto para Relaciones Institucionales, Miguel Aizpun; y Embajador del CILAD para la AAD, Luis Díaz. Desde allí y desde aquí mi agradecimiento. Nunca tendré palabras para agradecer todo el apoyo prestado en estos cuatro años y su encomiable actitud constructiva. Hemos contado igualmente con el apoyo y consejo de nuestros maestros, algunos ya desaparecidos, Jorge Abulafia, Rubén Azulay, José Barba Rubio (†), David Grinspan (†), León Jaimovich, Antonio Ledo, José María Mascaró, José María de Moragas, Antar Padilha, Sebastián Sampaio y Raul Vignale. A todos ellos también mi agradecimiento personal y el de toda la Junta Directiva. ¿Qué hemos hecho en estos cuatro años? Sin duda hemos continuado la labor acometida por la anterior Junta Directiva. Ya, desde antes de 1999, se contaba con nuestra página web (www.cilad.org.ar) con una “lista de discusión” y una página de “link” con importante base de datos, y se mantenía una excelente relación con autoridades internacionales, celebrando la clásica ya recepción del CILAD en la AAD, con los delegados nacionales, así como se instituyeron becas (premio anual Galderma al mejor trabajo de investigación y 2 becas CILAD, responsable Juan Honeyman), programas de educación médica continuada en Medicina Cutánea (responsable Rafael Falabella) y el PRILAD (Programa Ibero-Latino-Americano de Dermatología (responsable Miguel Allevato); así como programas de información y auspicio de diversas actividades científicas. Cuando se aprobaron en Torre Quebrada (Málaga) los nuevos estatutos se aceptó una Junta Directiva con 9 Vicepresidentes, 1 por cada uno de los 4 países con más de 1.000 dermatólogos y 5 por el resto de los países agrupados por número de dermatólogos, y se hizo así con el objetivo de dar las mismas oportunidades a estos países para obtener una Vicepresidencia; sin embargo, la experiencia no ha sido la más satisfactoria y por eso anteayer volvimos a plantear una modificación de Estatutos en los que, como saben, se reducen las Vicepresidencias a sólo una y se crea un nuevo órgano de gestión, la Junta de Delegados que tendrá una relación directa con la Comisión Directiva y en la que habrá un representante por cada uno de los 22 países que forman el Colegio. ¿Qué problemas hemos tenido? Muchísimos. En primer lugar la recesión económica en Latinoamérica, que se acompañó de la introducción del euro en Europa, hizo que muchos miembros de nuestro Colegio no hayan podido asistir a las reuniones programadas ni a muchos de los Congresos internacionales que en estos años se han realizado. Como consecuencia ha existido una falta de relación entre nuestros colegiados y, por tanto, desconocimiento de posibles nuevos prestigiosos dermatólogos; y es que la representación de los distintos países quedó diezmada y, con ello, la relación con las Academia Americana, Europea y Liga Internacional también ha sido menor. Si a eso unimos que la revista Medicina Cutánea no se ha podido recibir en muchos países, o al menos no la han recibido los que estaban suscritos a ella, vemos que hemos estado aislados en nuestra en nuestra gran área geográfica. Para tratar de resolver estos problemas se programaron una serie de cambios en Medicina Cutánea, múltiples reuniones de trabajo de los miembros de la Comisión Directiva y una propuesta de modificación de los estatutos de nuestro Colegio. a) Reuniones de la Comisión Directiva: Los miembros de la Comisión Directiva nos hemos reunido en ocho ocasiones en estos años. Quiero resaltar que, salvo reserva de habitaciones y sala de reuniones, que en la mayoría de las ocasiones ha sido a cargo de los Laboratorios Stiefel por lo que desde aquí he de agradecer una vez más su colaboración, los gastos derivados de los viajes se han pagado del bolsillo de los propios miembros de la Comisión directiva; por ello, hemos procurado que las reuniones se celebraran junto a algún evento científico al que acudieran la mayoría de nosotros. Ocho han sido las reuniones, generalmente 2 por año, la última el 25 de Marzo 2003 en el Hotel Ommi de Miami donde se perfilaron los estatutos que anteayer se aprobaron. Las relaciones con la Academia Americana de Dermatología se han mantenido los 4 años acudiendo a nuestras recepciones durante el Meeting de la Academia los presidentes de aquellos momentos, Darrell S. Rigel, Richard K. Scher, Ronald G. Wheeland y Fred F. Castrow II. Y también mantuvimos estrechas relaciones con la Academia Europea de Dermatología y con la Sociedad Internacional de Dermatología, acudiendo sus presidentes y muchos miembros a nuestras reuniones, y nosotros, recíprocamente, a las suyas. Y ahí no pararon las gestiones de relación puesto que muchos de los miembros de nuestra Comisión Directiva, y Maestros del CILAD, hemos acudido a las reuniones de Profesores de Dermatología, de la Sociedad Internacional de Cirugía Dermatológica, de la Fundación de Cáncer Cutáneo y de la Liga Internacional de Sociedades Dermatológicas, siempre en representación del CILAD. b) Modificaciones en Medicina Cutánea: Debido,
como dije al principio, a la carestía del material editado en España
y Europa por la entrada del euro, la revista órgano de nuestro
Colegio, que editaba Garsi-Masson, pasó a editarla una empresa
catalana, Editorial Nexus, y siguió bajo la dirección del
Dr. Mario Lecha propuesto para este cargo desde el XIII Congreso del CILAD
celebrado en San Juan de Puerto Rico. Se cambiaron formato y portada,
pero la calidad de impresión hizo que antes del año (10
Febrero 2000 – 15 Enero 2001) cambiáramos a Editorial Doyma
y modificáramos la portada. Junto a Mario Lecha, que continuó
como Director, pensamos que bien valía un esfuerzo económico
con tal de que la revista llegara a todos los colegiados y que la calidad
mejorase. Aunque, sin duda, ésta mejoró a partir del segundo
número, la carestía de la edición y, sobre todo,
de la distribución, hizo que para el año 2003 contratáramos
una nueva empresa, en este caso BCN Art Directe, cuyos presupuestos se
acercaban a nuestras posibilidades. Como tanto el Dr. Mario Lecha como
yo dejábamos en este año nuestros puestos de representación
en la revista y Colegio, se acordó proponer como director al Prof.
Juan Ferrando que, con su juventud, conocimiento de ediciones por ser
co-director de Piel, y presencia en Barcelona, no dudábamos, ni
dudamos, será un perfecto director de nuestra revista. Entre las
modificaciones que aprobó la Comisión Directiva en su reunión
de Miami, aparte de confirmar al Dr. Ferrando, fue que el inglés
se considerase como tercera lengua en la edición de nuestra revista
y que no tuviera necesariamente que estar vinculada la colegiación
a la recepción de la revista. Acuerdos de promoción. ¿Qué nos ofrece el CILAD? Reflexiones de tres Vicepresidentes. Desde el principio de este escrito he estado afirmando que ha existido una gran colaboración entre nosotros y, en especial, de algunos Vicepresidentes. Dos ejemplos demostrativos: a) Para dar a conocer todas estas nuestras inquietudes, los miembros de la Junta Directiva hicieron un encomiable esfuerzo que quedó reflejado en diferentes circulares o boletines. Sirva de muestra el boletín que realizó para los colegiados brasileños el Dr. José Eduardo Costa Martins: “Queremos lhe fazer um convite...”, espero que, al menos los brasileños, sepan reconocer el esfuerzo de algunos de los Vicepresidentes. b) Otros Vicepresidentes, concretamente tres, Juan Honeyman,
Rafael Isa y Jaime Piquero, realizaron una serie de encuestas directas
o escritas y plasmaron sus conclusiones en un documento titulado “¿Que
nos ofrece el CILAD?. De sus conclusiones derivó la urgente propuesta
de modificación de los Estatutos en la que se debían tener
en cuenta cinco aspecto fundamentales: De algunas de sus encuestas conocimos que muchos de los colegiados se sentían aislados al no tener posibilidades de asistencia a reuniones y congresos internacionales por lo que el primer acuerdo de esta Junta fue ayudar, con nuestra presencia, a los Congresos Nacionales como se hizo con Guayaquil, y aumentar el número de becas del CILAD con becas Institucionales. Del mismo modo, aunque con algunas reminiscencias por parte de los que habitualmente asisten a todos los congresos internacionales, se acordó reducir la periodicidad de los congresos del CILAD a cada dos años, siempre con el fin de que todos nosotros nos podamos conocer mejor y dar posibilidades a la gente joven de irse introduciendo en este tipo de reuniones de nuestro entorno. Insistir en que los que habitualmente vamos a las reuniones o congresos internacionales debemos renunciar cuando nos invitan a participar como ponentes para dar paso a la gente joven es una magnífica idea que estoy seguro no cumplimos cuando somos los responsables ante la autoridades del congreso de preparar una sesión científica. ¿Quien de nosotros acepta como miembro de la sesión que nos han responsabilizado a personas que desconocemos, y seguimos invitando a los que han dicho reiteradamente que no pueden participar? Puede que nos equivocáramos al poner un Congreso del CILAD cada 2 años pero en lo que estoy seguro de no habernos equivocado es en que hay que conocer a la gente que destaca para apoyarla cuando se piden colaboradores para una sesión científica, o más si es para dirigirla. Una conferencia aceptable de un dermatólogo joven siempre se recuerda con agrado, un “desastre” nunca se olvida. Además, si los Congresos se realizan cada 2 años habrá más posibilidades para algunos países de menor infraestructura y, por qué no, hay que reconocer que para que el CILAD pueda subsistir se necesitarán que aumenten las cuotas o que los países sede de los Congresos aporten, como se hace en la Academia Europea, un porcentaje importante, o la totalidad, de los beneficios del Congreso a la Tesorería del CILAD. Y con el fin de permitir una mayor relación entre los miembros directivos y los colegiados, se reduce el número de miembros de la Junta Directiva y se aumenta el número de delegados y su representación creándose la “Junta de Delegados” con un miembro por cada país más otro por los colegiados nacidos en uno de nuestros países pero que trabajan en fuera de nuestras fronteras; es decir, un total de 23 delegados, que tendrá relación directa con la Junta Directiva, con lo que podrán ser oídos todos los colegiados procedan de uno u otro país, de mayor o menor extensión. Y como reuniones de un gran número de personas no son operativas, la Junta de Delegados tendrá un presidente y a sus reuniones asistirá el Presidente del CILAD. Propuestas de nuevos Maestros del CILAD. Hemos querido introducir una modificación en estas propuestas porque algunas personalidades del CILAD murieron sin poder ser homenajeados en reconocimiento a sus esfuerzos por mejorar la Dermatología Ibero-Latino-Americana. Por ello, proponemos el nombramiento in memorian de los Doctores Huberto Bogaert Díaz y Carlos Da Silva Lacaz. Y con la esperanza de que sigan ayudando a nuestro Colegio con sus consejos y buen hacer proponemos como maestros a los Doctores Jacinto Convit, Luciano Domínguez Soto, Luis Iglesias, Emilio Quintanilla, Ramón Ruiz Maldonado, Amado Saul, Lourdes Tamayo y Arturo Tapia Collante. Un recuerdo a colegiados desaparecidos en estos cuatro años. Se que es imposible que conozca a todos nuestros colegiados fallecidos en estos cuatro años, entre otros motivos porque hay delegados de países a los que sólo encontramos en los Congresos, si es que asisten. Sirvan por tanto estos cuatro ejemplos de colegiados desaparecidos, Profesores Adolfo Aliaga, María Mélida Duran, José María Giménez Camarasa y David A. Grinspan, como ejemplos de todos los que fallecieron y en su memoria quiero rogar unos segundos de silencio. Otros premios y nombramientos honoríficos. A todos nos queda cercana la ceremonia de apertura del Congreso. Recordamos que allí se hizo entrega del Diploma de Reconocimiento de la Liga Internacional de Dermatología a cuatro miembros de nuestro Colegio: doctores Luis Flores Cevallos, León Jaimovich, Yolanda Ortiz y José Terencio de las Aguas. Pocos días antes, en el Congreso de la Academia Europea de Dermatología y Venereología, recibió el Premio de la Liga el Profesor José María Mascaró. Y también hay que recordar que el Dr. Luis Díaz fue elegido miembro del Instituto de Medicina de los Estados Unidos recientemente, y ya saben que en el IOM solamente hay 10 dermatólogos. Enhorabuena a todos. Auspicios del CILAD. Solicitaron auspicio del CILAD los Congresos nacionales de Perú-Arequipa, Venezuela-Caracas, México y XV Argentino-Buenos Aires. Así como los Cursos de Leprología de Valencia que se han celebrado los cuatro años, y a los que han asistido como Profesores Carlos Fernando Gatti y Alfredo Abreu, el Curso de Estomatología 2000 de Buenos Aires, y la reunión mundial Sharing with the experts que presidió el Prof. Enrique Hernández Pérez. También se han auspiciado la “Historia de la Dermatología Ibero Latinoamericana” del Prof. Juan Honeyman, el “Atlas de Dermatología tropical” del Prof. Rafael Falabella, el compendio sobre “Acné” del Prof. Jaime Piquero y el libro “Dermatología” de los Doctores Martín Mihn, Ignacio Sánchez Carpintero, Arthur Sober, Vicente Torres y Francisco Camacho. Otros vínculos y grupos de trabajo. En este tiempo hemos realizado acuerdos de colaboración con la SEDE-DBE (Sociedad Española de Dermatología basada en la Evidencia) del Grupo Cochrane, y se han establecido definitivamente los Grupos de trabajo de Cirugía Dermatológica y Dermatopatología. Esperamos que no pase mucho sin crear, al menos, los de Dermatología Pediátrica y el de Cosmética que incluya Tricología. Bienvenida la nueva Junta Directiva. Y para que sirva como recuerdo, ya que al escribir estas líneas conozco el resultado, a continuación se presentaron las Candidaturas. Dos eran las que optaban a regir el futuro de nuestro Colegio. Por orden de actuación, mediante sorteo, se presentaron las Candidaturas de Roberto Arenas, Carlos Fernando Gatti, Rafael Isa y Jorge Ocampo, y la de Juan Honeyman, Jaime Piquero, Hugo Cabrera y Yolanda Ortiz. En una y otra hay dos miembros de la actual Junta Directiva, lo que habla a favor de las ganas de seguir luchando por el futuro de nuestro Colegio, obtenga la dirección quien la obtenga. Próximos Congresos del CILAD. Y también en orden de actuación mediante sorteo presentaron las candidaturas para sede por Cartagena de Indias el Profesor Rafael Falabella y por Quito el Dr. Patricio Freire. En el 2005 os esperamos en Cartagena de Indias y en el 2007 en Quito. Palabras finales. Y aunque pueda parecer reiterativo, y lo sea, no puedo terminar este informe sin agradecer una vez más a todos los miembros de la Junta Directiva del CILAD 1999-2003 su colaboración desinteresada, a los Maestros su apoyo incondicional y sus consejos, a los dos Directores de Medicina Cutánea Ibero Latinoamericana su esfuerzo en mantener, al límite de sus posibilidades, nuestra revista, a todos ustedes, miembros del Colegio, por fortalecernos con sus palabras de apoyo y crítica, y a mis más directos colaboradores Prof. Carlos Ferrándiz, Secretario Adjunto a la Presidencia, Dr. Miguel Aizpún, Secretario para Relaciones Institucionales, y Dña Rosa Garrudo, Secretaria de Presidencia, sin cuya colaboración no hubiera llevado a cabo esta labor, buena o mala, pero siempre realizada con la mejor voluntad. Y antes de acabar es obligado que mencione y recuerde a dos colaboradores de muchos años sin cuyos consejos y voluntad de apoyo al CILAD no hubiera estado aquí antes Uds. hoy ni presentándome a las elecciones hace 4 años. Me refiero a los Profesores José María Mascaró, que fue y es un paladín internacional que apoyó siempre a los colegiados y al propio Colegio ante las Instituciones internacionales a las que ha pertenecido y pertenece, y que fue mi consejero directo ante esas muchas situaciones conflictivas que durante cuatro años pueden presentarse, y al Prof. Miguel Armijo, al que la mayoría de los jóvenes no conocieron, con el que compartí muchos años de nuestra vida, desde antes de que acabáramos nuestra licenciatura de Medicina, y que, de no desaparecer prematuramente, sería él quien estaría en estos momentos despidiéndose como presidente del CILAD puesto que, entre sus muchas enseñanzas, supo transmitirme su vocación latinoamericana. A todos, una vez más, mi profundo agradecimiento. Francisco Camacho |
||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]()
Copyright © Med Cutan Iber Lat Am